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Desde su lanzamiento Diablo IV ha ido mejorando el modelo de temporadas y expansiones para mantener un interés a largo plazo dentro de la comunidad. Hemos tenido muy buenas y memorables temporadas, así como temporadas muy pobres y nada atractivas. Afortunadamente, la temporada 14: El despertar de la muerte, no solo es la temporada con el nombre más dramático hasta la fecha, también viene con nuevas dinámicas, buenas recompensas y una colaboración bastante llamativa: Overwatch llega a Santuario.

¿De que va la historia de la temporada?
Hay un nuevo culto que está utilizando el poder de la muerte para abrir Rupturas por todo el lugar. Estas funcionan como portales para traer de vuelta enemigos que ya estaban tiesos, además de una versión renovada de los Realmwalkers, a los que tendrás que farmear para llegar al enfrentamiento final con Seraziel, la cuál nos dejará un mensaje bastante críptico al final.

¿Cómo funcionan las rupturas?
Tenemos tres tipos de rupturas, normales, crecientes y colosales.
Las normales: Aparecen en cualquier parte del mapa y son más comunes durante las mareas infernales, las mareas infernales son esos eventos donde partes aleatorias del mapa se convierten en Ecatepec.
Las crecientes: Aparecen en las zonas cercanas a los eventos dentro de una marea infernal.
Las colosales: aparecen en los Campos de la Desacralización, el punto principal donde aparecen los jefes de mundo, situada al sureste de Zarbinzet.
Una vez completada la ruptura, si esta era una creciente o una colosal, aparecerá un Realmwalker, al que necesitaras vencer para acceder al evento de la cámara de mortalidad.
La cámara de mortalidad es un evento corto que consta de una sola actividad, matar enemigos al ritmo suficiente para mantener el ritual, si matas lento, todo colapsa. Mientras más tiempo dures, más recompensas tendrás.
Lo interesante de estas actividades es el balance que generan. Las Rupturas ofrecen encuentros rápidos, mientras que la Cámara de Mortalidad premia a quienes mantienen un ritmo agresivo eliminando enemigos antes de que el ritual colapse. Es un sistema sencillo, pero mucho más entretenido que algunas propuestas de temporadas anteriores, donde las mecánicas terminaban sintiéndose repetitivas después de unas pocas horas.

Más motivos para seguir jugando
Uno de los mayores aciertos de esta temporada es que ha logrado mantener una comunidad activa. En mi experiencia en esta temporada, no he tenido que realizar ni una sola ruptura de manera individual, lo cuál es algo que no me había pasado en anteriores ocasiones.
Esto no necesariamente significa que la temporada revolucione el juego, pero Blizzard parece haber encontrado un mejor equilibrio entre tiempo invertido y recompensas obtenidas. La sensación de progreso es constante y eso hace que el tiempo se pase muy rápido sin darte cuenta.
Además, el parche introduce mejoras importantes al sistema de objetos míticos, permitiendo convertir objetos únicos en míticos bajo el nuevo sistema, ampliando las posibilidades para experimentar con diferentes configuraciones de personaje. También debuta oficialmente la Torre con tablas de clasificación permanentes para quienes buscan un desafío competitivo, pero no soy tan tryhardero para esas cosas, pero si eres competitivo hasta para comer cereal, deberías echarle un ojo.

¿Vale la pena el pase de batalla?
Bien decía mi abuela: “Regaladas hasta las patadas”, entonces hablemos primero de la parte gratuita.
Mientras que muchos juegos actuales reservan prácticamente todo su contenido atractivo para quienes pagan, Diablo IV sigue ofreciendo una cantidad considerable de recompensas gratuitas. Entre ellas destacan armas cosméticas, una montura, armadura para montura, platino e incluso un portal cosmético. Es un detalle que demuestra cierta consideración hacia quienes simplemente desean disfrutar del contenido sin realizar compras adicionales, y hace que valga la pena jugar cada temporada sin que se sienta como un juego de suscripción.
De la parte de paga: ¿Es caro? Si. Caro como la canasta básica actual. Pero también trae muchas cosas, tal vez demasiadas; para resolver eso, Blizzard ha dividido las cosas en un sistema de relicarios, que permite cierta libertad para elegir qué recompensas desbloquear primero, alejándose del clásico progreso completamente lineal. Aunque la idea resulta interesante y ofrece más control al jugador, el ritmo para obtener la moneda de intercambio (llamada Favor) es relativamente lento por lo que completar todos los relicarios premium requiere más tiempo del que a muchos les gustaría invertir.

¿Qué hace Overwatch en Santuario?
Lo mismo que Starcraft, es colaboración de la casa, disfruta. Era lógico pensar que eventualmente llegaría, considerando que Overwatch es de esas franquicias cuyo público masculino la conoce sin siquiera haber tocado el juego…
Blizzard incorpora cosméticos inspirados en varios de sus héroes más populares, además de un Relicario gratuito que permite obtener la wakizashi de Genji y, como recompensa final, una adorable mascota Kitsune inspirada en Kiriko. Son objetos muy bien diseñados que logran trasladar la identidad visual de Overwatch al universo oscuro de Diablo, considerando la diferencia que hay entre visuales, es de reconocer que los objetos no se ven tan fuera de lugar.
El problema aparece cuando se observan los paquetes premium. Su costo en pesos mexicanos hace inevitable preguntarse si realmente justifican la inversión. La calidad artística está fuera de discusión; la relación costo-beneficio ya depende completamente de cuánto valor otorgue cada jugador a los elementos estéticos. Si eres fan de las dos franquicias o eres un coleccionista, vale la pena.

La rejugabilidad sigue siendo el corazón de Diablo IV
Las temporadas continúan siendo el principal motivo para regresar al juego.
Crear un personaje nuevo, experimentar con builds diferentes y enfrentarse a mecánicas que van cambiando cada cierto tiempo mantiene fresca la experiencia incluso después de cientos de horas.
No obstante, sigue existiendo un inconveniente que Blizzard aún no termina de resolver: el límite de personajes. Conforme pasan las temporadas, muchos jugadores terminan encariñándose con varios héroes, pero eventualmente deben eliminarlos para crear nuevos personajes estacionales. Aunque es una limitación comprensible desde el punto de vista técnico, resulta frustrante para quienes disfrutan conservar el historial completo de sus aventuras.

Veredicto
La Temporada del Despertar de la Muerte no reinventa Diablo IV, pero sí mejora varios aspectos importantes de la experiencia. Blizzard parece estar escuchando más a sus jugadores y eso se refleja en mejoras QoL generales y en un mejor equilibrio de progresión. Sin embargo, la historia queda en segundo plano, y pagar por un pase de batalla y un pase de colaboración con Overwatch puede ser prohibitivo económicamente para la mayoría de nosotros. Aun así, considero que es de las mejores temporadas recientes y una buena señal del rumbo que podría tomar el juego en el futuro.

