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¡Qué onda, Geekzillo! Agárrate fuerte porque esta noticia está sacudiendo los cimientos de Cupertino. Apple acaba de anunciar oficialmente que dejará de fabricar la Mac Pro, marcando el fin de una era para la que alguna vez fue la computadora más poderosa y expandible de la manzana.
El fin de la torre de poder
La Mac Pro, conocida por su diseño de “rallador de queso” y su capacidad de ser personalizada al extremo, ya no tendrá nuevas versiones. Apple ha decidido que el futuro del alto rendimiento no está en las torres gigantes, sino en la eficiencia de sus propios procesadores. Con la llegada de los chips de la serie M, la brecha entre una computadora de escritorio masiva y una compacta se ha cerrado tanto que, para Apple, la Mac Pro ya no tiene un lugar claro en su catálogo.

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Mac Studio toma la corona
Si te preguntas quién heredará el trono, la respuesta es la Mac Studio. Apple está apostando todo a este formato más pequeño pero increíblemente potente. Según la compañía, la Mac Studio con los nuevos chips Ultra ofrece un rendimiento que supera a las configuraciones anteriores de la Mac Pro, ocupando apenas una fracción del espacio y consumiendo mucha menos energía. Es el mensaje definitivo: el poder ya no necesita ser grande.
Un adiós a la expansión interna
Uno de los puntos que más va a doler a los usuarios “power users” es la pérdida de la expansión por módulos PCIe. La Mac Pro era la única que permitía cambiar tarjetas gráficas o añadir almacenamiento interno de forma sencilla. Al descontinuarla, Apple confirma que su ecosistema ahora es cerrado y depende totalmente de la arquitectura de memoria unificada de sus chips, priorizando la velocidad de comunicación interna sobre la personalización del hardware por parte del usuario.


