¡Hey Geekzillo! Spotify enfrenta uno de los incidentes más delicados en su historia reciente. El domingo 21 de diciembre de 2025 a las 12:00 p.m. ET (11:00 a.m. hora centro de México), se reportó que el colectivo activista digital Anna’s Archive accedió y filtró metadatos de su biblioteca musical, con planes de liberar también archivos de audio completos.
El ataque en cifras
- Datos comprometidos: 256 millones de registros de metadatos.
- Archivos de audio: hasta 86 millones, equivalentes a unos 300 terabytes de información.
- Estado actual: solo se han liberado metadatos, aunque el grupo asegura que planea distribuir los archivos en redes P2P.
Spotify confirmó que un tercero accedió a metadatos públicos y utilizó tácticas ilícitas para evadir protecciones DRM en algunos archivos. La compañía declaró que está “investigando activamente el incidente”.

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Reacciones y contexto
Yoav Zimmerman, director ejecutivo de Third Chair, explicó que técnicamente cualquier persona podría montar una alternativa gratuita a Spotify si cuenta con suficiente capacidad de almacenamiento y un servidor personal como Plex. Sin embargo, aclaró que las restricciones legales relacionadas con los derechos de autor continúan siendo el principal obstáculo para que esto ocurra.
El tamaño del conjunto de datos filtrados resulta mucho mayor que el de MusicBrainz, uno de los repositorios abiertos de música más relevantes, el cual alberga cerca de cinco millones de pistas únicas.
Por su parte, Anna’s Archive defendió la publicación de los archivos como parte de su objetivo de “preservar el conocimiento y la cultura de la humanidad”. Según la plataforma, la biblioteca de Spotify representa un punto de partida idóneo para construir un archivo musical de alcance global.
Riesgos para usuarios y la industria
En el plano legal, la descarga o distribución de los archivos filtrados constituye una infracción directa de los derechos de autor.
En cuanto a la seguridad, los torrents de gran tamaño pueden esconder software malicioso disfrazado de archivos musicales, lo que supone un riesgo para quienes los utilicen.
Finalmente, el incidente vuelve a poner sobre la mesa la discusión acerca de la vulnerabilidad de los servicios de streaming y la fuerte dependencia que los usuarios mantienen respecto a plataformas centralizadas.
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